El jueves pasado se realizó la primera Jornada de Familias del Programa de Integración del Colegio San Anselmo, organizada en conjunto por el área de Integración CSA y el Centro de Padres, que reunió a las familias que tienen uno o más hijos en el Programa. La jornada nació con un propósito sencillo y profundo: generar un espacio de encuentro, escucha y reflexión que permitiera fortalecer los vínculos entre las familias y seguir construyendo una comunidad donde cada persona se sienta acogida, valorada y acompañada.
La mañana comenzó con un desayuno, dispuesto en mesas que favorecieron la conversación y el encuentro entre familias que comparten experiencias y desafíos. La bienvenida estuvo a cargo de Susana Larraín, Encargada del área de Integración del Colegio, y continuó con la presentación de un video que recorrió el camino y crecimiento que ha tenido el área a lo largo de los años.
Posteriormente, Francesca Nieri, Directora de Integración del Centro de Padres, compartió unas palabras sobre el sentido de esta iniciativa y el trabajo conjunto entre las familias y el Colegio: “Fue un encuentro preparado con mucho cariño y cuidado en cada detalle, porque queríamos que los papás se sintieran acogidos y supieran que seguimos trabajando con convicción para construir una comunidad cada vez más inclusiva. Nuestro principal objetivo era que cada familia pudiera sentirse parte de una red y que, juntos, continuemos haciendo del Colegio un espacio cada vez mejor para nuestros niños y niñas”.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el testimonio de una familia cuyos padres son apoderados de dos niñas con necesidades educativas especiales permanentes (NEEP), quienes compartieron con honestidad y emoción parte de su experiencia. Desde una realidad que en ocasiones puede hacerse cuesta arriba, hablaron también de los aprendizajes, las fortalezas y todo aquello que como familia han ido descubriendo en el camino.
Posteriormente, las familias y las integrantes del equipo de Integración tuvieron un espacio de conversación en sus mesas para compartir experiencias, inquietudes y aprendizajes. Entre risas y también lágrimas de emoción, este momento permitió reconocerse en las historias de otros y descubrir el valor del acompañamiento mutuo.
Para cerrar la reunión, cada familia recibió un regalo muy especial: unas calugas preparadas y empaquetadas con cariño por los propios alumnos del Programa, quienes días antes se reunieron especialmente para elaborar este detalle para sus papás.
La jornada estuvo marcada por la emoción y el agradecimiento de las familias que participaron.
“Estamos muy agradecidos por esta jornada, que estuvo preparada con tanta dedicación. Salimos muy emocionados con lo que vivimos y con muchas ganas de volver a juntarnos para acompañarnos y hacer comunidad. Estoy muy agradecida del Centro de Padres y del área de Integración del Colegio. Estoy segura de que estamos en el mejor lugar”, comentó Ximena González, apoderada.
“Esta jornada fue un verdadero regalo para mí. Llevamos años recorriendo este camino y ver cómo el Colegio ha ido avanzando en inclusión me emociona profundamente y lo valoro mucho. Nos recordó algo muy importante: no estamos solos”, agregó la apoderada Catalina Davanzo D.
Para el equipo de Integración, el encuentro también fue una oportunidad para relevar el valor único de cada estudiante y seguir fortaleciendo los lazos entre las familias.
“Fue un encuentro muy especial, en el que pudimos escucharnos, compartir experiencias y acercarnos a las historias de nuestras familias de inclusión. A la luz del Evangelio de Mateo, ‘Ustedes son la luz del mundo’, reflexionamos sobre la luz única de cada niño, niña y joven, y sobre la importancia de acompañarla para que pueda brillar. Como equipo de Integración, terminamos esta jornada felices y agradecidos, dando un paso más en la construcción de una red de familias que se escucha, se acompaña y se cuida”, dijo Susana Larraín, Encargada de Integración del Colegio.
La primera Jornada de Familias fue, así, un espacio que permitió fortalecer los vínculos entre las familias y el Colegio, reafirmando el valor de caminar juntos para acompañar el desarrollo y bienestar de nuestros alumnos y alumnas.