El martes 21 de abril celebramos, como comunidad, el Día de San Anselmo, una instancia que nos invita a encontrarnos en torno a nuestro patrono y a profundizar en la identidad benedictina que nos une. Bajo el lema “Escucha, hijo, e inclina el oído de tu corazón” (RB P, 1), la jornada estuvo marcada por espacios de reflexión, encuentro y alegría, orientados a reconocer el valor de la escucha y el liderazgo al servicio de los demás.
Durante el día, todos los cursos participaron en momentos de motivación en torno al lema, profundizando en la vida y legado de san Anselmo de Canterbury y en las características que dan forma a nuestra identidad como comunidad.
Los cursos de Playgroup vivieron una experiencia de juego a través de un tesoro escondido, con preguntas sobre San Anselmo. En Primaria, los estudiantes se acercaron a su figura mediante la lectura del libro “Dios en todas las cosas”, destacando la experiencia de tutoría donde alumnos de 2° básico compartieron la lectura con Prekinder. También participaron en un gran encuentro con san Anselmo, para continuar el día con actividades y competencias por alianzas.
Uno de los momentos centrales fue la Misa del Día de San Anselmo, que reunió a estudiantes desde 3° básico a IV° medio (con participación especial de los alumnos de 2º básico), junto a representantes del MAM y de nuestros colegios hermanos, San Benito y San Lorenzo. La misa fue presidida por el padre Luciano Núñez, quien nos invitó a mirar el ejemplo de nuestro patrono, señalando: “San Anselmo no le tenía miedo a nada, porque tenía un corazón habitado por Cristo”.
A lo largo de la jornada, el Centro de Alumnos organizó una feria que permitió dar a conocer las distintas actividades, talleres y espacios formativos del Colegio, promoviendo la participación, el descubrimiento de intereses y el sentido de pertenencia. Además, los estudiantes mayores participaron en actividades lúdicas y significativas, pensadas para fortalecer los vínculos y la vida comunitaria.
Como es tradición, todos compartimos el clásico alfajor de San Anselmo, signo sencillo de celebración y alegría compartida.
Asimismo, los educadores y funcionarios vivieron un espacio especial de encuentro, que incluyó un almuerzo en el que se reconoció la trayectoria de quienes cumplen años de servicio en el Colegio, agradeciendo su entrega y vocación.
De este modo, como comunidad, damos gracias por la vida y el legado de san Anselmo y renovamos nuestro compromiso de caminar juntos, con escucha atenta y apertura al otro.