Noviembre 26, 2025 Noticias

Retiro IIº medios: Construyendo amistades en Cristo

La semana pasada, en el Centro Pastoral Schoenstatt de La Florida para los hombres y en la Casa Loyola de Padre Hurtado, en el caso de las mujeres, se realizó el retiro de IIº medio. Este retiro busca que los estudiantes tengan un encuentro profundo con Cristo desde su Palabra y, al mismo tiempo, descubrirlo desde la construcción y profundización de sus amistades espirituales, bajo el lema de la jornada: “He aquí que estamos tú y yo, esperemos que el tercero entre nosotros sea Cristo” (San Elredo).

Simón López, Profesor Jefe del IIºB, nos contó: “Sin duda los retiros de curso son una gran oportunidad para conocer a los alumnos en otras instancias, para poder colaborar con la formación de nuestros jóvenes y fortalecer la amistad con Cristo en el medio. Logré ver en este retiro cómo nuestra comunidad se quiere y se cuida, la entrega de los tutores y cómo van quedando en nuestros corazones los testimonios, las lecturas y los ecos que como curso realizamos. Qué mejor cierre para esta semana llena de evaluaciones, que terminar juntos y con una misión en común, que es fortalecer la verdadera amistad entre todos”.

“Participamos junto al curso paralelo de hombres de la generación y fue una gran oportunidad para unirnos más como grupo, además de conocer mejor a mi propio curso. Este retiro nos ayudó mucho a reconocer nuestros errores, ya que realizamos diversas actividades y trabajos que nos permitieron darnos cuenta en qué nos estábamos equivocando. Con la ayuda de nuestro curso pudimos entender qué estábamos haciendo mal y cómo podíamos cambiar. En general, fue un excelente retiro, con actividades muy significativas y buenos momentos, donde aprendimos el valor de equivocarnos y crecer a partir de esos errores”, dijo Emilio Hurtado, del IIºB.

Por su parte, Santiago Ilabaca, también del IIºB agregó: “El retiro que acabamos de vivir fue muy enriquecedor, porque tuvimos varias instancias para acercarnos más a personas que no conocíamos tanto y porque pudimos fortalecer la cercanía con quienes más conocemos. La unión entre ambos cursos hizo que todo fuera más entretenido. Hubo una actividad que me marcó profundamente a mí y a algunos amigos: consistía en conversar con un compañero y decirle, con sinceridad, las cosas que podía mejorar para ser una mejor persona (corrección fraterna). Se notó mucho el cambio después de esa actividad, ya que todos tomamos en serio lo que nos dijeron y buscamos mejorar. En este retiro aprendimos a valorar la amistad y a ser mejores personas, reflexionando sobre nuestros propios errores”.

Amanda Oppici, del IIºA, nos habló sobre lo que rescata del retiro y de sus diferentes actividades y momentos: Este retiro sobre la amistad espiritual fue una experiencia que de verdad me llegó al corazón. Como generación vivimos algo muy especial: estar todas juntas, compartir, reírnos, jugar y también tener momentos profundos que nos ayudaron a mirarnos y conocernos mejor. Me gustó mucho que, además de las reflexiones, también tuviéramos juegos y dinámicas que nos hicieron conectar desde la alegría y la confianza. Siento que esos momentos más relajados también construyen amistad, porque ahí uno se siente parte del grupo y se puede disfrutar siendo uno mismo. Los espacios espirituales fueron muy significativos. Parar un momento, respirar, pensar en nosotras y luego compartirlo como curso fue algo que me tocó mucho. Sentí una unión real entre todas, algo que no se vive tan fuerte en el día a día.
Me quedo con que la amistad espiritual es un lugar seguro, donde uno puede ser auténtica sin miedo a ser juzgada. Me di cuenta de lo importante que es tener amistades que te apoyan, que te hacen sentir querida y que están contigo en todo. Sentí que cada una de nosotras tiene algo que regalar, y cuando lo compartimos desde el alma, el vínculo se vuelve mucho más profundo y verdadero.
Y por último me quedo con esta lectura que me hace valorar todavía más a las personas que tengo: “El amigo fiel es un apoyo seguro, quien lo encuentra ha encontrado un tesoro” Ec 6, 14. Me voy de este retiro agradecida, emocionada y con la certeza de que mi generación es un regalo que quiero cuidar siempre”.