El pasado jueves 2 de abril, como comunidad educativa, conmemoramos el Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, una fecha que nos invita a reflexionar y fortalecer uno de nuestros principales sellos: la construcción de una convivencia basada en el respeto, la empatía y la valoración de la diversidad.
Para nuestro Colegio, esta instancia va más allá de una conmemoración puntual. Es una oportunidad para seguir formando estudiantes capaces de reconocer que todas las personas perciben, sienten y aprenden de maneras distintas, comprendiendo que estas diferencias enriquecen la vida en comunidad.
En este contexto, cada curso participó de una actividad reflexiva y formativa durante la Hora de Acogida, la cual incluyó un momento de oración especialmente creado para potenciar esta reflexión, promoviendo la comprensión, la empatía y el buen trato entre todos los miembros de nuestra comunidad.
El símbolo universal del autismo es el infinito multicolor. Este representa la idea de que el autismo es un espectro, es decir, una condición que se manifiesta de múltiples formas en cada persona. Sus colores reflejan la diversidad, singularidad y riqueza de quienes forman parte del espectro autista, invitándonos a valorar y respetar estas diferencias.
Queremos invitar a las familias a generar espacios de conversación a partir de las mismas preguntas trabajadas en el Colegio:
¿Cuál es mi don y cómo lo pongo al servicio de los demás?
¿Por qué las diferencias nos enriquecen como curso o familia?
¿Hay alguna actitud que debo trabajar para mostrar mayor respeto a las diferencias de los demás?
La invitación es a trabajar todos juntos, en alianza Familia – Colegio, en la formación de estudiantes más conscientes, respetuosos e inclusivos.