Durante las últimas semanas, los alumnos/as de 3° básico recibieron el sacramento de la Reconciliación, acompañados por sus tutores, profesores de Religión y Profesoras Jefe. Fueron días de emoción y alegría, en los que pudieron experimentar el amor y la misericordia de Dios.
Esta celebración forma parte del camino de fe que comenzaron con la Entrega de la Biblia a fines de 2º básico y que tendrá como próximo hito su Primera Comunión, el próximo año.
Así vivió esta experiencia Colomba Labbé (3°C): “Al principio me sentí un poco nerviosa, pero después, cuando salí, me sentí mucho más aliviada, como si hubiera sacado todo y me hubiera liberado. Ahora, al pensar en mi Primera Comunión, me siento emocionada y también un poco nerviosa, porque todavía no sé cómo se siente recibir a Jesús”.
Por su parte, Diego Huidobro (3ºB) nos contó: Le conté al Padre mis pecados y él me dijo que rezara un Padre Nuestro y un Ave María, me sentí muy feliz después de hacerlo”.
Tal como dice el Papa León XIV, la Confesión no solo perdona las faltas, sino que restablece simultáneamente la unidad con Dios, con la Iglesia y con uno mismo. El sacramento de la Reconciliación, es, en sus palabras “un laboratorio de unidad”.
Invitamos a toda nuestra comunidad a tener presentes en sus oraciones a nuestros estudiantes de 3° básico, acompañándolos en esta etapa de crecimiento en la fe. Asimismo, los invitamos a recordar la importancia del sacramento de la Reconciliación en la vida de todo cristiano, pues, como nos recuerda el Papa: “¡Solo una persona reconciliada es capaz de vivir con humildad y sencillez!”.