Los resultados de las evaluaciones internacionales PISA han vuelto a poner en evidencia los desafíos que enfrentan los estudiantes en competencia lectora. En nuestro Colegio, tras observar un descenso en los resultados luego de la pandemia, en 2024 conformamos una mesa de trabajo para abordar este desafío, conscientes de la importancia de la lectura para el aprendizaje y el desarrollo integral de nuestros alumnos. Hoy queremos compartir con ustedes los avances de este trabajo.
La competencia lectora, base para el aprendizaje
La lectura es fundamental para el aprendizaje, la autonomía y el desarrollo integral de nuestros alumnos. Cuando no se consolidan oportunamente las habilidades lectoras, la comprensión puede verse afectada y las brechas aumentar con el tiempo. Por eso, abordar este desafío requiere un trabajo sistemático, basado en la evidencia y orientado a la mejora continua.
Nuestra respuesta: Un plan riguroso e intencionado
Desde 2025, la competencia lectora es un foco central del trabajo en la Primaria. Para fortalecerla desde los primeros años, implementamos un plan institucional basado en la ciencia del aprendizaje, el Modelo Simple de la Mente y el Modelo Simple de la Lectura. Abordamos el proceso desde la infancia temprana a través de “hebras” de aprendizaje claramente definidas:
También promovemos el gusto por la lectura, tanto en el Colegio como en familia, destacando el valor del vínculo afectivo que se genera al compartir un libro. Por eso, en la primera reunión de apoderados del año, dedicamos un espacio a conversar con las familias sobre su importante rol en la formación de lectores.
Resultados 2026: avances y desafíos
A través del seguimiento continuo y de la prueba de Dominio Lector de Fundación Educacional Arauco, que se aplica tres veces al año, monitoreamos el progreso de nuestros alumnos. Los resultados de agosto de este año 2026 muestran avances importantes y nos ayudan a identificar los desafíos que debemos seguir abordando.
Leer en familia: una tarea compartida
La formación de lectores necesita del compromiso conjunto del Colegio y las familias. No se trata de convertir la casa en una sala de clases, sino de cultivar el gusto por la lectura en un ambiente de cariño y confianza.
El ejemplo importa: ver a sus padres leer y disfrutar de los libros despierta el interés de los niños.
Compartir fortalece el vínculo: leer juntos o escuchar a sus hijos leer es una oportunidad para acompañarlos y darles confianza.
Unos minutos que hacen la diferencia: dedicar entre 10 y 15 minutos diarios a la lectura ayuda a ampliar el vocabulario, desarrollar la comprensión y adquirir herramientas para toda la vida.
Sigamos trabajando juntos, como Colegio y familia, para que nuestros alumnos descubran en la lectura una oportunidad para aprender, disfrutar y descubrir.