Bajo el lema “Vosotros sois la sal de la tierra”, nuestra comunidad celebró la vocación de sus educadores, reconociendo el aporte que cada uno realiza, a través de sus dones y trabajo cotidiano, en la formación de nuestros estudiantes.
La jornada comenzó con las palabras de Clemencia Cabrera, presidenta del CPP, quien dirigió un mensaje de agradecimiento a nuestros profesores: “Educar no es solo pasar materia. Es dejar marca. Una marca que a veces no se ve de inmediato, que camina en silencio con nuestros estudiantes y que, de pronto, años después, florece en una decisión, en un valor, en una forma de mirar la vida”.
Luego, el padre Andrés Valencia presidió la misa, invitando a reflexionar sobre el sentido de nuestra vocación y la huella que esta deja, a la luz del Evangelio. “Ser luz del mundo significa ayudar a otros a encontrar su camino, aun cuando no pueden verlo con claridad. Educar es una vocación que transforma al que aprende y al que enseña. Que nunca les falte la sal de la sabiduría, la luz de la fe y el amor necesario para seguir educando”, señaló en su homilía.
A través de tres testimonios, se invitó a los educadores a reflexionar sobre la huella que dejan en quienes los rodean y cómo su labor trasciende la sala de clases. Compartieron sus experiencias Claudia Chandía, miss de Playgroup con 24 años de trayectoria en nuestro Colegio; José Luis Moure, exalumno y apoderado; y Magdalena Barriga, exalumna, quienes desde distintas experiencias dieron cuenta del impacto que puede tener un educador en la vida de sus estudiantes.
La jornada también contempló un espacio de recreación y encuentro para compartir como comunidad, con la participación del mago Benjamín Cox y la banda musical Ruta Sináptica.
Al día siguiente, una asamblea reunió a toda la comunidad escolar para agradecer la labor de nuestros educadores y reconocer a quienes recibieron las distinciones Buen Profesor y Buen Educador 2026.
Josefina Balmaceda, profesora jefe de 2°C, y Nice Jerez, miss de Lenguaje y profesora jefe de IV°A, recibieron el reconocimiento al Buen Profesor, mientras que Jorge Vega, encargado de Ciclo de 3 Ciclo de Hombres, fue distinguido como Buen Educador, en reconocimiento a su aporte a la formación de nuestros estudiantes y a la vida de nuestra comunidad.
“Recibir este reconocimiento en el Día del Educador es un regalo que recibo con infinita gratitud y humildad. Si hoy estoy aquí, no es solo por el trabajo diario en la sala de clases, sino porque durante todo este tiempo he tenido el desafío de poner en práctica la esencia de nuestra vocación: aprender a escuchar con el oído del corazón. A cada uno de mis estudiantes (especialmente a mi querido IV°A): gracias de todo corazón. Gracias por su enseñanza diaria, por sus abrazos, por su cariño sincero y por esa complicidad que compartimos en la sala de clases. Me han enseñado que el verdadero sentido del aprendizaje no se mide en números, sino en cómo descubrimos nuestros propios dones y tenemos la humildad de ponerlos al servicio de los demás” compartió Nice Jerez.
Por su parte, Josefina Balmaceda afirmó: “recibir este reconocimiento tan lindo y ser elegida como una de las mejores profesoras del colegio me llena de emoción y me invita a mirar el camino recorrido. Un camino marcado por tantas personas que me he encontrado, alumnos, apoderados y profesores; aprendizajes que me han transformado y la convicción de que todavía queda mucho por aprender. Solo puedo agradecer al colegio por la confianza y la oportunidad de educar en un proyecto escolar tan lleno de valores y con un espíritu de servicio tan especial. Recibo este premio con mucha humildad, consciente de que siempre hay espacio para crecer, mejorar y seguir aprendiendo, pero también con el corazón lleno de gratitud y entusiasmo por todo lo que viene”.
“En el momento de la premiación, es algo que uno no espera. Hay demasiados profesores extraordinarios en este colegio, entonces uno naturalmente piensa en otras personas como merecedoras de este reconocimiento. ¡Cuando escuché mi nombre, fue una tremenda sorpresa! Respecto a su significado, es difícil ponerlo en palabras exactas. Sí puedo decir que es un tremendo honor y una gran responsabilidad. Solo puedo agregar que me siento tremendamente agradecido de todo el CSA y de Dios por permitirme ser depositario de una hermosa vocación”, cuenta Jorge Vega.
Durante la ceremonia, nuestro rector, Alejandro Greene, también compartió unas palabras para destacar el valor de esta entrega cotidiana: “Recibir a cada alumno y a cada colega como si fuera Cristo, escuchar de verdad, darnos espacios de silencio, lectio divina y oración, y confiar en que el fruto de nuestro trabajo no depende solo de nosotros, sino que estamos al servicio de algo más grande”.
“Estoy convencido de que lo que cada uno de ustedes hace es una gran esperanza para nuestros estudiantes y sus familias, para nosotros mismos, para el Colegio, para la Iglesia, para Chile y para el mundo”, agregó el rector.
Fue una gran celebración para recordar que educar también es iluminar el camino de otros, a través del testimonio, la entrega y las huellas que dejamos cada día.
¡Muy feliz Día del Educador a todos nuestros educadores!