Septiembre 1, 2026 Destacado Noticias

Primeras Comuniones 2026: “Hacer de Jesús tu mejor amigo”

“Hoy comienza una aventura maravillosa: hacer de Jesús tu mejor amigo en el tiempo y en la eternidad”. Las palabras del padre Luciano Núñez marcaron el sentido de una jornada especialmente significativa para nuestros alumnos y alumnas de 4º básico. El sábado 29 de agosto, acompañados por sus familias, profesores, tutores y autoridades del Colegio, recibieron por primera vez a Jesús en la Eucaristía, dando un nuevo paso en su camino de fe y, al mismo tiempo, iniciando una amistad que están llamados a cultivar durante toda su vida.

Las dos ceremonias, primero la de hombres y luego la de mujeres, se realizaron en el Gimnasio del Colegio, que para la ocasión fue especialmente preparado con flores, olivos y trabajos de arte alusivos a la Primera Comunión. La celebración contó también con la participación de un coro compuesto por alumnos/as de 3º básico, quienes acompañaron con sus voces este momento, como parte de su propio camino de preparación al sacramento que recibirán el próximo año. Recibieron también el sacramento ese día nuestros alumnos Rafael Cruz (5ºB) y Pedro Tomás Recabarren (6ºB).

Durante su homilía, el padre Luciano invitó a los estudiantes a detenerse en algo tan cotidiano como la alimentación para comprender el significado profundo de la Eucaristía. “Así como la comida física transforma nuestro cuerpo, el alimento espiritual transforma nuestra alma”, explicó, recordándoles que aquello que comemos produce un efecto en nuestro interior. “Somos lo que comemos”, afirmó, para luego llevar esta idea a la vida espiritual: recibir a Jesús también nos transforma y nos permite parecernos cada vez más a Él.

Porque, como explicó el sacerdote, los amigos que pasan mucho tiempo juntos comienzan a parecerse. Comparten gestos, palabras, formas de mirar y de actuar. Lo mismo sucede en nuestra relación con Jesús: mientras más estamos con Él, más nos parecemos a Él. La Primera Comunión, por eso, no es el término de una preparación, sino el inicio de una vida eucarística en la que los estudiantes podrán seguir encontrándose con su mejor amigo.

El padre Luciano puso también especial énfasis en una palabra que Jesús repite muchas veces en el Evangelio: “permanecer”. Permanecer en Jesús significa mantenerse unidos a Él, buscar su presencia y cultivar esa amistad. Y la Eucaristía es precisamente uno de los caminos privilegiados para hacerlo.

“Jesús los espera cada domingo a comulgar, o pasar a rezar a Laudes en la mañana, para recibirlo todos los días”, les recordó el sacerdote, invitándolos a que lo vivido en esta Primera Comunión no quede como un recuerdo aislado, sino que se transforme en una práctica cotidiana, en una búsqueda constante de Jesús.

Finalmente, el padre Luciano recordó las palabras de San Pablo para explicar que la Eucaristía tiene también una dimensión comunitaria. Al recibir a Jesús, no solo nos unimos a Él, sino que también pasamos a formar parte de un mismo cuerpo junto a todos quienes comparten nuestra fe: “Formamos un solo cuerpo, y eso es ser católico: ser parte de una gran familia, todos con Jesús como mejor amigo”.

Quizás por eso, al preguntarles a los estudiantes cómo vivieron este momento, muchas de sus respuestas tuvieron un mismo hilo: la sensación de haber encontrado a Jesús de una manera nueva y cercana.

“Cuando recibí a Jesús me sentí más feliz y diferente, porque mi corazón estaba más aliviado”, contó Emiliana Escala (4ºC). José Moure (4ºB) lo expresó a través de una imagen sencilla y profunda: “Sentí que Jesús construyó una casa en mi corazón”. Para Facundo Landgren (4ºB), fue la sensación de “entrar en mi corazón y acercarme a Él”, mientras que Alfonso Huidobro (4ºB) describió el momento como sentirse amigo de Jesús, “como si estuviera Jesús conversándome desde adentro de mi corazón”.

También estuvieron presentes los nervios y la emoción propios de un momento esperado durante tanto tiempo. Benjamín Letter (4ºB) reconoció que estaba nervioso porque no sabía qué iba a sentir después de recibir la hostia. José Tomás Rochefort (4ºB) recordó que al entrar a la misa estaba tan nervioso que sentía que podía caerse o que se le podía caer la hostia, pero finalmente todo salió bien. “Ahora sé que nunca se me va a olvidar ese día”, aseguró.

Para otros, la Primera Comunión significó especialmente un momento de encuentro con sus familias. “Fue un momento muy importante entre mis padres, yo y Jesús”, comentó Rodrigo Ibáñez (4ºB). Y para Candelaria Barriga (4ºA), saber que Jesús estaba con ella y que nunca la abandonaría fue una de las certezas que se llevó de este día.

Entre todos estos testimonios destaca el de Emilia Herrera (4ºA), quien vivió la ceremonia con una particular sensación de tranquilidad. Recordó el abrazo de sus hermanos al llegar, que sintió como una señal de que Jesús la estaba esperando, y la emoción de observar de cerca la consagración. “Eso me invitó a saber que Jesús no siempre nos habla de la manera que nosotros pensamos que lo hará”, reflexionó.

Después de recibir la Comunión, Emilia tuvo un momento de oración personal: “Luego hablé con Jesús: ahora sí lo escuchaba. Le dije: ¡gracias! Y ahora estoy cumpliendo la misión que me ordenó: ¡hacer el bien!”.

Para quienes acompañaron a los estudiantes durante su preparación, ser testigos de este momento también fue profundamente significativo. La miss Josefina Sánchez, Profesora Jefe de 4ºB, destacó la ilusión con que sus alumnos esperaron este día y el entusiasmo con que se prepararon: “Fue un verdadero privilegio acompañar a los niños en esta preparación. Es un momento que ellos esperaban con mucha ilusión y que, desde su inocencia y pureza, prepararon con enorme entusiasmo”.

La profesora reconoce que uno de los momentos más emocionantes fue precisamente la celebración: “Ver a cada uno acompañado por sus familias, ser testigo del momento en que comulgaron por primera vez y notar la alegría profunda que inundó el ambiente” fue una experiencia que la dejó “con el corazón lleno y desbordado de emociones”.

La Primera Comunión es así un momento que involucra a toda la comunidad. A los estudiantes, que dan este importante paso en su vida de fe; a sus familias, que los acompañan y sostienen en este camino; a sus profesores y tutores, que participan de su formación; y a los alumnos de 3º básico, que desde el coro comenzaron también a acercarse al sacramento que recibirán el próximo año.

Este día quedará en la memoria de nuestros estudiantes como el día en que recibieron por primera vez a Jesús. Pero, sobre todo, como el día en que comenzó una nueva etapa: la aventura de permanecer junto a Él, dejarse transformar por su amistad y aprender, cada día, a parecerse un poco más a Jesús.

Ver aquí las fotos de la Primera Comunión de Hombres.
Ver aquí las fotos de la Primera Comunión de Mujeres.