En el marco del Día Nacional de la Convivencia Escolar, celebrado el 26 de abril, como comunidad llevamos a cabo diversas actividades formativas en los ciclos de Primaria y Secundaria, orientadas a fortalecer el respeto, la empatía y el buen trato. La campaña de este año se enfocó en la idea de que la convivencia se construye día a día, a través de acciones concretas y un espíritu de servicio compartido.
En Primaria, los estudiantes participaron en la actividad “Árbol de la Convivencia”, una instancia que los invitó a reflexionar junto a sus familias sobre cómo cada uno puede aportar al bienestar de la comunidad. A través de un compromiso personal —representado mediante un dibujo o una frase en una hoja—, se fue creando un árbol que creció con el aporte de todos, simbolizando que la comunidad se fortalece desde gestos cotidianos de respeto, acogida, inclusión y buen trato.
Por su parte, en Secundaria, se desarrolló la intervención “Cada curso cuenta: construimos comunidad”, una experiencia de dos semanas que puso el foco en el curso como espacio clave de construcción de la convivencia. A partir de la reflexión individual y el trabajo colaborativo, cada curso definió un valor que los representa y un compromiso común, el cual fue plasmado en una pieza de puzzle. La unión de todas estas piezas dio forma a una imagen colectiva de la comunidad escolar, visibilizando que cada curso es parte fundamental de un todo más grande.
“Ambas iniciativas nos invitan a reconocer que la convivencia se construye en lo cotidiano, en la manera en que nos relacionamos, nos escuchamos y nos acogemos con humildad. Es en esos gestos simples, pero llenos de sentido, donde se va formando un ambiente más respetuoso, consciente y comprometido con la sana convivencia”, comentó Verónica López, Encargada de Convivencia Escolar.