Estos días han estado profundamente marcados por las actividades de Semana Santa en nuestra comunidad, iniciando el viernes 27 de marzo con la celebración de Domingo de Ramos, a través de una liturgia presidida por el padre Andrés Valencia y una representación de la entrada alegre y triunfal de Jesús a Jerusalén, realizada primero en el Patio Central para luego continuar en nuestro Playgroup.
El miércoles de la semana pasada, en el 1 Ciclo, conmemoramos la Última Cena. En esta instancia, los estudiantes, junto a sus cursos y profesoras, pudieron conocer, reflexionar y participar del sentido y simbolismo de la Eucaristía. Al día siguiente, el Jueves Santo, se realizó el Vía Crucis de 1 Ciclo, donde recorrimos distintas estaciones en los patios de los cursos menores, recordando y acompañando a Cristo en su pasión, representada por los alumnos y alumnas de 2º básico.
El mismo jueves, desde 3º básico hasta IVº medio vivimos la celebración del Triduo Pascual, una liturgia de recogimiento y reflexión en torno a la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. En esta instancia, estudiantes, educadores y funcionarios del Colegio representaron a Cristo y a los distintos protagonistas de los momentos más significativos de la Semana Santa, como el Lavado de Pies, la Última Cena, la Crucifixión y la espera de la Resurrección en el sepulcro.
El Viernes Santo llevamos a cabo nuestro tradicional Vía Crucis, que contó con una amplia participación de la comunidad. A través de sus estaciones, fuimos acompañando el camino de Jesús hacia la cruz. La presencia de nuestro coro de apoderados, junto a los espacios de oración y reflexión, permitió vivir una experiencia profunda de fe compartida. Raimundo Schmidt, apoderado que representó a Jesús, nos comentó: “En un principio tenía mis dudas, porque pensé que no era el más indicado… tengo 53 años y soy pelado. Pensé que se estaban equivocando conmigo. Pero justo, curiosamente, me tocó una lectura que me dijo que si Cristo dio la vida por mí, cómo yo no voy a poder hacer esto por Él. Luego, en el retiro, hablaron de abrazar la cruz, de no escapar de ella. Y tomé este desafío como una forma de vivir esta Semana Santa de la forma más significativa posible. Una de las cosas que más me impresionó fue la cantidad de gente que fue al Vía Crucis y cómo me miraban, como si fuera realmente Cristo. Eso me llevó, muy humildemente, a intentar serlo, a hacer lo posible para ser digno de ese rol. Lo agradezco un montón, lo guardo en mi corazón y no lo voy a olvidar”.
El Sábado Santo, un grupo de 95 personas, entre exalumnos y estudiantes de enseñanza media, participó en una salida de servicio que contempló la visita a un hogar de la Fundación Las Rosas en Recoleta, con el propósito de acompañar y compartir con los adultos mayores que viven en él.
Esa misma jornada concluimos con la Vigilia Pascual en el Colegio San Benito, donde, como comunidad manquehuina, nos reunimos para esperar la buena noticia de la Resurrección.
La alegría de este acontecimiento se ha prolongado durante toda la semana. El lunes dimos inicio a la semana con el Anuncio Pascual, una verdadera celebración en la que, entre cantos y pañuelos al aire, festejamos el triunfo de la vida y del amor por sobre la muerte y todo mal.
¡Feliz Pascua de Resurrección para toda nuestra comunidad!