Junio 1, 2022 Noticias

Convivencia Escolar: No hagas lo que no te gusta que te hagan

El convivir con otros es un proceso de sociabilización del cual somos parte durante toda nuestra vida. Para una buena convivencia es necesario el desarrollo de nuestras habilidades sociales, pues éstas nos ayudan a desenvolvernos de manera asertiva y efectiva con los demás.

En nuestra sociedad, tienden a prevalecer estilos de relación y organización donde predomina el individualismo y competencia. Es por esto que, si queremos generar ambientes sociales comunitarios, es necesario “intencionar” su generación a través de procesos formativos.

Uno de los espacios privilegiados para aprender a convivir con otros es el curso, es donde a diario se ponen en práctica los valores, aprendizajes y formación para la ciudadanía

Cuando logramos una buena convivencia, mejora el ambiente de aprendizaje, la disciplina interna, se favorece la estabilidad emocional tanto de alumnos/as y educadores y aumenta la identificación con el colegio y sentido de comunidad.

Una de las prácticas comunes que se generan en los cursos, es el invitar a compañeros/as a las casas, con la finalidad de generar vínculos más cercanos, de amistad, promover la sociabilización de nuestros hijos/as con la intención de que pasen un buen momento y afianzar el sentido de comunidad y pertenencia a sus cursos.

Para muchos el día en que reciben una invitación es un buen día, porque se sintieron considerados y parte del grupo, sin embargo, no debemos olvidar a aquel o aquellos compañeros que no fueron considerados, pues ése día puede ser triste e incluso angustiante.

Hay algunas consideraciones que se pueden tener en cuenta al momento en que tu hijo(a) invite a otro(a):

  • Siempre tener presente “tratar a otros como me gustaría que me trataran a mí, o en este caso, como me gustaría que trataran a mi hijo(a)”
  • Si quiere invitar a alguien, es mejor que lo haga de manera individual y privada, evitando realizar la invitación frente a otros compañeros que no están invitados. Esto promueve su sentido de empatía y consideración del otro.
  • Si tu hijo(a) aceptó una invitación, y después otro compañero lo invita, enséñale a no cambiar de opinión porque consideró más entretenido la invitación del segundo compañero. Esto puede hacer sentir mal al primer compañero, que sin dudas realizó la invitación con entusiasmo e ilusión.
  • Cuando decidas realizar una celebración (por ejemplo: cumpleaños) en lo posible invitar a todo el curso, si no es posible ten consideración en no dejar sólo a 3 compañeros fuera de dicha invitación, pues lo que generarás es que aquel niño/a se sienta excluido.
  • Cuando tu hijo(a) no es invitado y te comenta que está triste, acepta y valida lo que le pasa (evita minimizar lo que le ocurre por ejemplo: “que no te importe que José no te haya invitado” sino que entreguémosle un espacio para hablar, expresar lo que le ocurre. También podemos ayudarlo realizando reflejos de su emoción, tales como “estás triste”.
  • Si observas que tu hijo/a le es más difícil el generar lazos con otros, promueve instancias de reunión con compañeros (comunícate con las familias del curso y solicita apoyo). Una buena comunidad es aquella que también logra comunicarse de manera efectiva y afectiva.
  • Si ocurre que tu hijo/a invitó a un compañero/a a casa, y justo recibe invitación de otro compañero/a a su casa, incentívalo a invitar a ese compañero y arma un panorama para los tres.
  • Si te das cuenta que hay niños/as del curso que generalmente no reciben invitación de sus compañeros/as, promueve que tu hijo/a pueda invitarlo alguna vez. Es una oportunidad para conocerse y estas favoreciendo el sentido de comunidad y aceptación de otros.

 

Esperamos que estas sugerencias les ayuden a seguir formando comunidad y sentido de pertenencia, desde un trato de acogida y amabilidad, características benedictinas de nuestro Colegio.

 

¡Anselminos, juntos por el Buen Trato!

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